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Fuente:
www.secyt.unc.edu.ar Mayo
2004.
El Museo del Observatorio Astronómico-UNC exhibirá
retazos vivientes de la historia grande del País
El Dr. Guillermo Goldes, Coordinador General del Museo Astronómico de
la Universidad Nacional de Córdoba confimó que recientemente la Secretaría de
Cultura de la Presidencia de la Nación brindó su auspicio y declaró "de Interés
Cultural" al Museo Astronómico creado en el seno del Observatorio de la Casa de
Trejo. Además se explayó sobre la historia, las principales características, y
el espíritu que anima al nuevo proyecto de esta institución universitaria.
Guillermo Goldes es Dr. en Astronomía, egresado de la Facultad de
Matemáticas, Astronomía y Física de la UNC desde 1994. Se desempeña actualmente
como Prof. Adjunto por concurso y como Encargado de Planeamiento Físico en el
Observatorio Astronómico. Es también Representante del Observatorio en el Centro
Regional de Preservación y Conservación del Patrimonio Cultural en Obras sobre
Papel desde 2003. Ha sido Becario CONICET; Astrónomo Invitado en el Observatorio
de Marsella (Francia): 1992, 1993, 1995; Miembro del Consejo del Observatorio
Astronómico, 1995-1998; Encargado del Área Estación de Bosque Alegre, 1995-1998;
Secretario Técnico del Observatorio, 1998-2001, entre sus funciones más
destacadas.
¿Dr. Goldes, se podría afirmar que el Observatorio Astronómico de
la UNC tiene una relevancia para nuestro País que trasciende le estrictamente
astronómico?
Sin lugar a dudas. Su extraordinaria y rica historia, que hunde sus raíces en
la etapa de Consolidación del País, así lo avala. Situémonos imaginariamente por
un momento en Octubre de 1871. El Presidente de la Nación, Domingo F. Sarmiento,
llega a Córdoba para asistir especialmente a la inauguración del Observatorio
Nacional Argentino, acompañado por su Ministro de Culto, Justicia e Instrucción
Pública, Nicolás Avellaneda. Está presente además el flamante Director de la
institución naciente, el astrónomo norteamericano Benjamin A. Gould. En un
descampado de Los Altos, hoy Barrio Observatorio de la ciudad de Córdoba, estaba
viendo la luz la primera institución científica de la República. Sarmiento
estaba absolutamente convencido, y así lo hizo saber en su discurso inaugural,
de que la Nación debía tomar parte de progreso de las Ciencias Naturales. Luego
de la creación del Observatorio, debida esencialmente al impulso de Sarmiento,
le seguirían un rosario de instituciones que irían constituyendo el núcleo
inicial de las ciencias naturales argentinas. Así, en 1872 se creó la Oficina
Meteorológica que dependía en ese momento del Observatorio Astronómico, pero que
actualmente constituye el Observatorio y Museo Meteorológico; y luego en 1874 y
1876, como para dejar claro que el asunto se tomaba con seriedad, se crearon la
Academia Nacional de Ciencias en Córdoba y la Facultad de Ciencias
Físico-Matemáticas, actual Facultad de Ciencias Exactas Físicas y Naturales.
Mas allá del insoslayable mito fundacional ¿Porqué Sarmiento
decidió fundar el Observatorio Astronómico y las instituciones que le siguieron
en la ciudad de Córdoba?
Los historiadores seguramente podrán contestar la pregunta en forma más
precisa. Por mi parte estimo que había una serie de razones personales e
institucionales que influían en Sarmiento. Tenga en cuenta que se vivía en ese
momento la etapa de Consolidación de la Organización Nacional, y que para
Sarmiento eso significaba seguir el camino de las naciones que el consideraba
"civilizadas". En ese esquema, la educación pública era desde luego el elemento
central de su política, pero se necesitaba, entre otras cosas, cohesión
territorial. Se trataba en cierta forma entonces y desde esa concepción de hacer
avanzar la frontera de la "civilización" hacia las zonas del vasto interior.
Seguramente también incidieron condiciones geográficas propias de nuestra
provincia, como su posición central que desde siempre la ha convertido en
encrucijada para las comunicaciones. A decir de Benjamín Gould, para tomar la
determinación del emplazamiento del Observatorio en Córdoba se tuvieron en
cuenta su posición geográfica, la pureza de su atmósfera, la excelencia y
salubridad de su clima y la facilidad de acceso a los materiales requeridos para
la construcción; claro, respecto de la atmósfera y el clima, eran otras
épocas.... Por último, no olvide Ud. que Sarmiento era, en definitiva,
provinciano
Menos llamativa aparece la elección de un científico
norteamericano para dirigir la novel institución. Es conocida la predilección y
la admiración que Sarmiento le prodigaba a la moderna y potente cultura
americana de la época...
Estoy de acuerdo con su apreciación. En esos momentos iniciales, no sólo en
el campo de la Astronomía sino en general en las Ciencias Naturales se optó por
un modelo de importación de grandes figuras provenientes de Estados Unidos y de
Europa para comenzar a organizar el edificio del cocimiento científico en el
País. La fundación del Observatorio no fue un hecho aislado, sino que era parte
de un proyecto más integral, proyecto que, claro está, era de naturaleza
política, económica, social, educativa. En ese marco, la estrategia científica
de Sarmiento era un eslabón más de ese proyecto. Por otra parte, estimo que las
consecuencias del modelo que se eligió, siguen visibles hasta la actualidad en
todos esos campos, para bien y para mal. Pero volvamos a la cuestión
astronómica. Lo cierto es que a partir de su fundación, y durante sus primeros
50 años de vida, el Observatorio se convirtió en uno de los centros de avanzada
en el Mundo por sus labores de investigación en el campo de la Astrometría, la
rama de la Astronomía que aborda el estudio y la determinación precisa de las
posiciones y movimientos aparentes de los astros. Muchos de esos trabajos
pioneros fueron reconocido internacionalmente. A eso hay que agregar que se
trató del primer observatorio funcionalmente activo del Hemisferio Sur, que así
posibilitó un primer estudio de los cielos del Sur del planeta. Este tipo de
estudios era clave para la cartografía, la navegación, la exploración. Al margen
de toda cuestión valorativa, es claro que el Observatorio realizó aportes de
trascendencia mundial al desarrollo de la ciencia Astronómica.
¿El edificio fundacional es el que actualmente conocemos?
No.
Ese edificio subsistió hasta los años veinte. En la década de 1920 a 1930 se
llevó acabo la demolición del edificio original del Observatorio y su reemplazo,
sobre los cimientos del anterior, por la actual estructura, que resultó mucha
más adecuada. Sólo algunos vestigios perduran de aquella construcción insignia,
como el histórico círculo meridiano que se encuentra exhibido en el hall
central. Posteriormente, durante los primeros años de la década del 40 tuvo
lugar otro hito, también histórico para la Astronomía Argentina: la creación de
la Estación Astrofísica de Bosque Alegre, en el departamento Santa María, en las
cercanías de la localidad de Alta Gracia, que funciona desde entonces como una
dependencia del Observatorio Astronómico.
Otro momento relevante de la historia de la institución...
Efectivamente. Con el telescopio de 1,54 metros de diámetro, el más
importante del hemisferio sur durante décadas, funcionando a pleno en la
Estación de Bosque Alegre, el Observatorio comenzó a modificar su perfil, y fue
revalidando su renombre internacional por los trabajos de investigación, basados
en observaciones realizadas en Bosque Alegre, ahora en la rama de la
Astrofísica. Esta rama de la Astronomía investiga la naturaleza física de los
objetos del cielo, a través del análisis de sus radiaciones. Es decir, si las
primeras décadas del Observatorio estuvieron dedicadas particularmente al
estudio de las posiciones y movimientos aparentes de las estrellas, a partir de
la década del 40, con la incorporación de la Estación de Bosque Alegre, los
estudios cambian de perfil y se enfocan primariamente hacia el estudio de la
naturaleza física de las galaxias.
¿Cuándo pasa el Observatorio a depender de la Casa de Trejo?
Mediante un decreto presidencial de Juan D. Perón del año 1954, se transfiere
a la órbita de la Universidad Nacional de Córdoba, dentro de la cual permanece
hasta la actualidad. Respecto de su vinculación con la Universidad, también hay
que recordar que en 1956, sobre la base preexistente del Observatorio se crea el
Instituto de Matemáticas, Astronomía y Física (IMAF) que muchos años más tarde
más tarde, ya en 1983, se convertiría en la actual Facultad de Matemática,
Astronomía y Física. La incorporación del Observatorio a la Universidad marcó a
su vez una ampliación importante de su perfil Institucional, por cuanto a partir
de ese momento, y más aún luego de la creación de IMAF, su actividad, además de
pasar por la investigación básica en Astronomía, estuvo indisolublemente ligada
a la Educación Superior y a las tareas extensionistas. Siguiendo con este
resumen, ya en la década pasada, en 1995, el conjunto edilicio conformado por el
Observatorio Astronómico, el Museo Meteorológico Nacional y el Servicio
Meteorológico Nacional dependiente de la Fuerza Aérea Argentina, fue declarado
Monumento Histórico Nacional, reconociendo definitivamente el valor que estas
instituciones representan para la historia de la ciencia nacional, y como
protagonistas institucionales perdurables de la etapa de consolidación del
Estado Nacional, allá por finales de siglo XIX.
La idea de crear un Museo aparece casi una consecuencia lógica,
como una hoja dorada que se desprende de un árbol institucional nutrido de
profundas raíces históricas...
En rigor de verdad la idea de fundar un Museo en el Observatorio data de
varios años. Sin embargo encontró una primera coyuntura favorable para su
gestación con la declaración de Monumento Histórico Nacional en el año 1995. Un
segundo hecho que resultó una inspiración para nosotros fue la puesta en marcha
del proyecto que culminó con la declaración del Rectorado Antiguo como parte del
Patrimonio Cultural de la Humanidad. Eso mostró que era factible encarar la
puesta en valor de nuestro patrimonio cultural material en gran escala, y nos
terminó de convencer de la importancia del mismo. En ese escenario resultó
bastante natural que finalmente en el año 2003 se haya podido crear en el ámbito
de Observatorio, y con el aval del Rectorado de la Universidad Nacional de
Córdoba, el Museo Astronómico "Pte. Sarmiento - Dr. Benjamin A. Gould", así
denominado en honor a sus padres fundadores. El Museo permitirá conservar,
recuperar, revalorizar y abrir a la comunidad cordobesa y nacional el importante
patrimonio institucional, que como ya hemos dicho, trasciende lo específico de
la disciplina y de las Ciencias Naturales, y se vincula desde sus orígenes con
el proyecto político, social, científico y cultural de inspiración Sarmientina.
Se trata de un retazo viviente de la historia grande del País...
¿Existen antecedentes en el País?
Sí, claro. Basta con señalar al Observatorio Astronómico de la Universidad
Nacional de la Plata, donde funciona desde hace años un Museo con el cual
mantenemos un contacto fluido. Por supuesto hay que reconocer que La Plata tiene
en líneas generales una tradición museológica mucho más acendrada que la ciudad
de Córdoba, en especial por el influjo del Museo de Ciencias Naturales. Pero
creemos que, aún con lo modesto de nuestro aporte, estamos en el camino
correcto...
¿Cuáles son las ideas centrales que animan el proyecto del Museo?
Se podrían sintetizar en una idea central: somos custodios -y no
propietarios- de un patrimonio valioso que tenemos la obligación de conservar y
compartir para que sea disfrutado por toda la comunidad, en particular por la
comunidad local. Como científicos tenemos además la obligación de velar para que
el conocimiento que producimos día a día cumpla con su función, que es actuar en
beneficio de la sociedad. Si comprendemos entonces que los destinatarios del
conocimiento, tanto el que heredamos como el que producimos hoy en día, no somos
los especialistas sino que es toda la gente, las acciones que debemos seguir se
clarifican enormemente y aparece un Norte bien definido.
Concretamente, ¿qué colecciones constituyen ese valioso
patrimonio que el Museo pretende conservar y exhibir a la comunidad?
En el Museo Astronómico se produce un entrecruzamiento de Historia y
Divulgación Científica, entendidas desde una concepción educativa. Pero las
colecciones que materializan ese cruce son heterogéneas, aunque con fines
didácticos las podemos agrupar en cuatro grandes categorías. En primer lugar
tenemos el edificio histórico en sí mismo, que además de ser el continente de
las colecciones es en sí una pieza fundamental. En segundo lugar podemos
mencionar la extensa colección instrumental, dentro de la cual se destacan los
telescopios pioneros como piezas centrales de la exhibición. En tercer lugar se
cuenta con documentos escritos sobre papel: éstos incluyen libros,
publicaciones, papeles administrativos de época, libretas de observación de los
primeros astrónomos, así como correspondencia epistolar entre directivos del
Observatorio y autoridades nacionales. Un capítulo especial merecen los grandes
catálogos estelares, que identifican la posición y el brillo de las estrellas,
que fueron la obra principal de las primeras décadas: la Uranometría Argentina,
la Córdoba Durchmusterung (Zonas de Exploración de Córdoba), el Catálogo
Astrográfico, la Carte du Ciel (Mapa del Cielo) entre otros.
Por último, y también en un plano relevante, es necesario destacar el
material fotográfico que abraca tanto fotografías estrictamente astronómicas
obtenidas por los observadores que pasaron por la institución durante más de
cien años, como otras que registran la vida de la institución. Pero lo que no
perdemos de vista es que las colecciones materiales, con todo su carga, son un
anclaje para un proceso comunicacional más amplio.
¿En que etapa se encuentra el proyecto?
Actualmente estamos en etapa organizativa, en plena tarea de planificar y
diseñar las muestras iniciales. No estamos atendiendo al público todavía. En el
corto plazo hemos previsto realizar una experiencia piloto que contempla un
régimen acotado de visitas de escolares del nivel inicial de la ciudad de
Córdoba. Estamos armando un recorrido que incluirá una visita al Museo
Astronómico, un recorrido por el Observatorio Ambiental Municipal, con el cual
compartimos el predio, y una función en un planetario inflable. Ciertamente que
en paralelo continuamos realizando todas las tareas propias de un museo
(exceptuando la atención al público), es decir: recuperación de piezas,
identificación de las mismas, conservación preventiva, inventariado, almacenaje,
investigación sobre las colecciones, elaboración de los guiones, etc.
¿Como funcionará entonces el Museo?
En principio el Museo funcionará en la planta superior del edificio central
del Observatorio, desde donde se accederá a varias de las cúpulas que albergan
los telescopios. El Museo contemplará un régimen de funcionamiento, de visitas,
una misión y un perfil diferenciados. El enfoque general intenta privilegiar una
mirada amplia de la Astronomía como actividad humana, y no sólo como un conjunto
de resultados de la labor científica. En relación a la misión fundamental de
Museo se pretende: la conservación del patrimonio de la institución, y la
apertura del mismo a la comunidad a la cual pertenece. Sabemos que entre
conservación y exhibición existe una tensión que es el centro de la problemática
de los museos pero en definitiva se trata de encarar una acción comunicacional y
educativa, tomando los recaudos para que esa acción puede ser sostenida en el
tiempo, por ejemplo evitando el deterioro de las colecciones. Es importante
destacar que si bien aún no estamos atendiendo al público, esperamos comenzar en
el corto plazo. Por lo pronto el público interesado puede acceder, en una
primera visita virtual del Museo, al sitio web: http://www.astro.unc.edu.ar
¿Y en cuanto a las características de su perfil?
Bueno, como ya hemos mencionado, el Museo tendrá uno de sus pilares en la
historia, y otro en la alfabetización y divulgación científica. Por supuesto,
entendemos que la investigación científica tiene que ser puesta al servicio de
la comunidad que la sustenta. Bueno, en pleno siglo XXI no es concebible hacer
Ciencia siguiendo los mismos paradigmas del siglo XIX. Hoy en día no puede
pensarse en investigación básica si no se pone énfasis, al mismo tiempo, en los
procesos de transferencia tecnológica y de divulgación, por cuanto está claro
que la finalidad de la investigación no es otra que el mejoramiento de la
calidad de vida de nuestros compatriotas, tanto a nivel material como a nivel
simbólico. Y es justamente en ese nivel simbólico en el cual aparece el aporte
del Museo, como forma de transferir los beneficios de la investigación a la
gente en el aquí y en el ahora. Aquí se da una situación llamativa, ya que la
Astronomía es tal vez la disciplina científica con menos posibilidades de
realizar transferencia tecnológica directa, pero paralelamente es quizás la que
mayores posibilidades de hacer divulgación científica masiva presenta.
Cualquiera que haya trabajado en divulgación de la Astronomía sabe de la enorme
fascinación que la disciplina ejerce, es por eso que intentaremos que la misma
sea utilizada como una herramienta de alfabetización científica. La gente
habitualmente se interesa, se fascina, se pregunta por las cuestiones relativas
al origen, destino y confines del Universo, y eso genera una motivación que
debemos emplear como palanca educativa. Claro, en mi opinión ese interés por las
cuestiones astronómicas es un reflejo de la búsqueda incansable en la que todos
pasamos nuestras vidas: la búsqueda de respuestas acerca de nuestro propio
destino; en definitiva es una búsqueda de sentido, y de una identidad propia.
Pasando a cuestiones más mundanas, ¿Con qué medios y apoyos se
impulsa el proyecto del Museo?
Bueno podríamos separar la respuesta en lo que se refiere a apoyos
institucionales por un lado, y a apoyos financieros concretos por el otro.
Respecto de lo segundo, no contamos en la actualidad con fuentes de
financiamiento regular. Sin dudas el proyecto deberá tender en el mediano plazo
a la autofinanciación, como única vía de asegurar su continuidad en el tiempo.
Hemos recibido sí, aportes puntuales.
En cuanto a apoyos institucionales, Ud. debe saber que recientemente y por
decisión del Sr. Rector, el Subprograma de Museo y Centros de Ciencia de la
Secretaría de Ciencia y Tecnología recibió fondos para solventar personal para
los 14 Museos de la UNC. En ese marco, el Museo Astronómico tendrá pasantes para
desempeñarse como guías, lo cual es fundamental para nosotros.
Por otra parte, contamos con el apoyo permanente del Subprograma y del
personal de los restantes Museos de la UNC. No puedo dejar de mencionar el
respaldo y colaboración permanentes que desde un principio hemos recibido del
parte de la gente del Museo de Antropología de la UNC. También, y desde hace ya
tiempo, contamos con la colaboración del personal del Área de Patrimonio
Cultural de la Municipalidad, que trabaja en conservación de material sobre
papel. Finalmente, huelga decirlo, las autoridades del Observatorio nos
respaldan desde que concebimos el proyecto.
Distintos organismos han manifestado además su apoyo al Museo. Entre ellos
puedo mencionar a la Secretaría de Extensión Universitaria, la Agencia Córdoba
Ciencia S.E., la Agencia Córdoba DACyT S.E.M., y más recientemente la Secretaría
de Cultura de la Presidencia de la Nación, que nos ha dado su auspicio al
considerar que el proyecto es de relevancia cultural a nivel nacional. Esto es
algo que nos llena de satisfacción pero nos compromete a redoblar esfuerzos.
Gracias y mucha suerte Dr. Goldes...
Gracias a Uds. y espero que continúen respaldándonos a nivel informativo.
Datos útiles:
Página Web: www.astro.unc.edu.ar
Correo electrónico: museo@mail.oac.uncor.edu
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